✉
¿Tiene un caso de herencia internacional? Contáctenos para una primera valoración.
La información difundida por Infobae sobre los millones que las administraciones públicas ingresan por herencias sin herederos plantea una cuestión de enorme importancia práctica: ¿qué ocurre realmente si una persona muere sin testamento, sin familiares localizables o con parientes que viven en otro país?
La respuesta corta es que el Estado puede terminar recibiendo el patrimonio, pero solo como heredero legal de último recurso . No basta con que no aparezca un familiar en los primeros días tras el fallecimiento, ni con que nadie reclame inicialmente una vivienda, una cuenta bancaria o una finca. Antes debe comprobarse que no existen personas con derecho sucesorio preferente y tramitarse un procedimiento que permita declarar la herencia vacante.
Para quien tiene vínculos familiares, patrimonio o residencia en varios países, el riesgo no suele ser la inexistencia absoluta de herederos. El problema habitual es otro: que los herederos legítimos no conozcan el fallecimiento, no sepan acreditar el parentesco desde el extranjero, ignoren los plazos o no puedan localizar los bienes situados en España . En ese escenario, una sucesión aparentemente abandonada puede avanzar hacia la Administración aunque haya familiares con derechos.
El Estado como heredero: qué dice el Derecho español
En España, el Código Civil contempla que, a falta de personas con derecho a heredar, suceda el Estado. Es una solución excepcional dentro de la sucesión intestada —la que se aplica cuando no existe testamento válido o cuando este no designa heredero para todos los bienes—.
El orden sucesorio importa. Con carácter general, antes que el Estado pueden heredar los descendientes, ascendientes, cónyuge viudo y determinados parientes colaterales. La regla concreta depende del Derecho civil aplicable: además del Código Civil común, existen legislaciones sucesorias propias en comunidades como Cataluña, Galicia, País Vasco, Navarra, Aragón o Baleares. Por ello, determinar la vecindad civil del fallecido puede ser tan relevante como conocer su nacionalidad.
La ausencia de testamento no significa ausencia de herederos
Es frecuente confundir ambos conceptos. Morir sin testamento no implica que la herencia sea para Hacienda ni que los bienes queden sin dueño. Si existen familiares llamados por la ley, estos pueden adquirir derechos hereditarios tras tramitar una declaración de herederos abintestato ante notario, salvo los supuestos que requieran intervención judicial.
La Administración únicamente entra en juego cuando no hay herederos testamentarios ni legales, o cuando todos los potencialmente llamados han renunciado válidamente. Además, la aceptación estatal está sometida a reglas protectoras: la Administración no asume deudas hereditarias más allá del valor de los bienes recibidos, en la lógica propia de la aceptación a beneficio de inventario.
Por qué las herencias internacionales son especialmente vulnerables
Las sucesiones con elemento extranjero multiplican los obstáculos administrativos. Un hijo residente en Argentina, una sobrina en Francia, un inmueble en España y cuentas bancarias en Alemania pueden convertir una herencia sencilla en un expediente largo y costoso si no existe una planificación previa.
El primer punto crítico es identificar la ley aplicable. En buena parte de los casos conectados con países de la Unión Europea, resulta esencial el Reglamento (UE) 650/2012. Como regla general, la sucesión se rige por la ley del Estado de la residencia habitual del causante al fallecer, aunque una persona puede elegir en testamento la ley de su nacionalidad. Esta elección —professio iuris — debe redactarse con precisión.
Por ejemplo, un ciudadano español que vive habitualmente en Bélgica y posee un apartamento en Málaga no debe presumir que se aplicará automáticamente la ley española por el mero hecho de que el inmueble esté en España. Si no ha elegido expresamente la ley española, puede resultar aplicable la ley belga a la totalidad de la sucesión, con las particularidades que correspondan. Esto afecta al orden de herederos, a la legítima, a la eficacia del testamento y a la documentación que deberán presentar los familiares.
El parentesco debe probarse, no solo alegarse
Cuando el posible heredero vive fuera de España, es habitual que disponga de certificados de nacimiento, matrimonio, divorcio o defunción emitidos por autoridades extranjeras. Estos documentos pueden requerir apostilla o legalización, traducción jurada y una revisión de la cadena documental para enlazar correctamente al familiar con el fallecido.
Un error de nombre, una diferencia en apellidos, una filiación no actualizada o la falta de un certificado intermedio puede paralizar la declaración de herederos. Mientras tanto, los inmuebles generan gastos, las cuentas quedan bloqueadas y puede ser difícil obtener información de bancos o registros sin título sucesorio suficiente.
✉
¿Tiene un caso de herencia internacional? Contáctenos para una primera valoración.
Qué deben hacer los familiares que sospechan que existe una herencia
No conviene esperar a recibir una comunicación oficial. Si una persona residente en el extranjero cree tener vínculo con un fallecido en España, debe actuar de forma ordenada y documentada.
1. Confirmar el fallecimiento y localizar el último domicilio
El certificado literal de defunción permite iniciar muchas comprobaciones. También es esencial determinar la última residencia habitual, la nacionalidad, la vecindad civil cuando proceda y si existía un testamento. En España, el Certificado de Actos de Última Voluntad permite saber ante qué notario se otorgó el último testamento inscrito, una vez transcurrido el plazo legal desde el fallecimiento.
2. Investigar los bienes y las deudas antes de aceptar
Heredar no equivale siempre a recibir un activo neto. Puede haber préstamos, deudas tributarias, cuotas de comunidad, embargos o avales desconocidos. Deben revisarse inmuebles, vehículos, saldos bancarios, seguros de vida, participaciones societarias y obligaciones pendientes.
La aceptación pura y simple puede comprometer el patrimonio personal del heredero frente a las deudas hereditarias. Por ello, cuando no se conoce con claridad el pasivo, resulta prudente valorar la aceptación a beneficio de inventario o, si procede, la renuncia. Esta decisión tiene consecuencias civiles y fiscales, por lo que no debe tomarse basándose únicamente en el valor aparente de una vivienda.
3. No dejar vencer plazos fiscales ni confundirlos con el plazo para heredar
El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones se devenga, por regla general, al fallecimiento y suele contar con un plazo inicial de seis meses para su presentación, aunque puede solicitarse prórroga en los términos previstos. El hecho de residir en el extranjero no elimina automáticamente la obligación tributaria en España si hay bienes españoles o si concurren otros puntos de conexión.
La fiscalidad internacional exige revisar convenios para evitar la doble imposición, normas autonómicas, residencia fiscal del causante y del heredero, así como la naturaleza y ubicación de cada activo. Declarar tarde puede implicar recargos e intereses; declarar mal puede significar pagar en una jurisdicción sin aprovechar mecanismos de deducción o compensación.
El heredero no residente puede actuar mediante representante, pero el poder debe cubrir expresamente las actuaciones necesarias: solicitud de certificados, gestión notarial, aceptación o renuncia —si se decide—, trámites bancarios, liquidación fiscal e inscripción registral. Un poder extranjero mal formalizado puede ser rechazado o exigir subsanaciones que retrasen todo el proceso.
Planificar para que una herencia no quede bloqueada
La principal enseñanza de las herencias que finalmente recibe el Estado no es que el patrimonio público tenga una vía adicional de ingresos. Es que la falta de planificación, de información familiar y de documentación accesible puede desproteger un patrimonio que sí tenía destinatarios legítimos.
Otorgar testamento, identificar correctamente a los herederos, incorporar una elección de ley cuando existe residencia internacional, actualizar los datos tras matrimonios, divorcios o nacimientos y preparar un inventario de bienes son medidas sencillas con un efecto enorme. También conviene informar a una persona de confianza sobre la existencia del testamento y el país donde se encuentra la documentación relevante; no es necesario revelar el contenido patrimonial completo para evitar que la sucesión se vuelva invisible.
Para profesionales del sector —notarios, asesores fiscales, administradores de fincas y agentes inmobiliarios—, detectar indicadores de una herencia transfronteriza resulta decisivo: titular fallecido no residente, familiares con domicilio extranjero, documentos civiles de otros países o inmuebles sin gestión. Derivar a tiempo a un especialista en sucesiones internacionales puede evitar ventas precipitadas, sanciones fiscales o la pérdida de derechos hereditarios.
FAQ: preguntas frecuentes sobre herencias sin herederos
¿Hacienda se queda con una herencia si no hay testamento?
No. La falta de testamento activa la sucesión intestada y los familiares previstos por la ley pueden heredar. El Estado solo sucede cuando no existen herederos testamentarios ni legales con derecho, o cuando estos no llegan a heredar conforme al procedimiento aplicable.
¿Puede reclamar una herencia un familiar que vive fuera de España?
Sí. La residencia en el extranjero no impide heredar. Sin embargo, deberá acreditar su identidad y parentesco, cumplir los requisitos documentales y fiscales y analizar qué ley rige la sucesión.
¿Cuánto tiempo hay para aceptar o renunciar a una herencia en España?
No existe un plazo único y general de seis meses para aceptar o renunciar; ese periodo se confunde habitualmente con el plazo tributario inicial del Impuesto sobre Sucesiones. No obstante, un interesado puede requerir formalmente al llamado a heredar para que se pronuncie, y existen consecuencias importantes por la inacción. Es recomendable solicitar asesoramiento sin demora.
¿Un testamento español sirve si tengo bienes en varios países?
Puede servir, pero no siempre basta con un modelo estándar. Debe coordinarse con la ley aplicable, las normas del país donde resida el causante y la situación de los bienes. En sucesiones internacionales, una mala coordinación entre testamentos o una elección de ley incompleta puede generar conflictos y costes evitables.
Fuente: Infobae — Thu, 06 Jun 2024 07:00:00 GMT